maravillosa filosofía de vida ;)

color me katie     Me ha encantado su entrada de hoy, siempre consigue hacerme  sonreír, me fascina la felicidad que transmite incluso en esos momentos en los que cabría esperar que no fuera así…

     Así que quiero proponerme ser un poco más así, y qué mejor día que hoy mismo para comenzar? 

…riing-riiiing…

     El teléfono de mi casa bien podría servir para jugar al teléfono escacharrado y es que cada día nos deja más anécdotas.

     La más repetida es la de una señora que como lleve tres años esperando para conectar con la peluquería debe estar a punto de entrar en el Guinness por su larguísima cabellera…, y es que aproximadamente llama cada mes y medio pidiendo hora para la peluquería, que ya estoy pensando en aprender yo y darle cita un día de estos…telefono copia

     De pelos sigue la cosa pues el otro día nos pidieron cita para la peluquería canina, que digo yo a ver si esto de cortar pelos va a ser un negocio en auge?

      Pero lo de esta mañana me ha dejado perpleja –que conste que he conseguido contestar amablemente y no rearme del pobre hombre que no tenía culpa de la equivocación– y es que la situación ha sido la siguiente:

-zzzz… zzzz….
-RINGGG, RINGGG…
– ¿Si?
– Hola buenos días
-Buenos días (¿?!!!)
Mire es que llamaba para informar de un oleoducto que pasa por Ciudad- Real.
– Disculpe creo que se ha equivocado, esto es una casa particular.
– Ah! perdone

Imagen extraída de http://www.moviendonos.com/2009/04/02-mejora-tu-productividad-al-telefono

a tus atardeceres rojos…

     Cuando era pequeña imaginaba que cuando la luna estaba así era una uña de un dedo imaginario que desde el cielo nos señalaba el camino a seguir, o a las personas importantes o a quienes ese día habían conseguido grandes logrosatardecer rojo copia

Arquitectura…

     Siempre me encuentro con el problema de la incomprensión, como una barrera imposible de rebasar, tú te encuentras a un lado intentando explicar (a los demás y mí misma) qué es lo que vives, lo que  sientes y por qué.
   
Eso que tanto me cuesta explicar y últimamente comprender tuve la suerte de leerlo en el libro “El Manantial” de Ayn Randarquitectura copia

– Eres insoportable cuando estás trabajando, Howard –le dijo Austen Heller una noche, aunque Roak no había hablado de su trabajo .
– ¿Por qué? –preguntó asombrado.
– Resulta incómodo estar en la misma sala contigo. La tensión es contagiosa, ¿sabes?
– ¿Qué tensión? Me siento completamente natural cuando trabajo.
– Esa es la cuestión: eres completamente natural cuando sólo te falta un centímetro para estallar. ¿De qué diablos estás hecho? Después de todo, sólo se trata de un edificio. No es una combinación del santo sacramento, una tortura india y éxtasis sexual.
– ¿No?”

Soñar contigo…

Déjame esta noche… soñar contigo,
déjame imaginarme en tus labios los míos
,
déjame que me crea que te vuelvo loca,
déjame que yo sea quien te quite la ropa,
déjame que mis manos rocen las tuyas,
déjame que te tome por la cintura,
déjame que te te espere aunque no vuelvas,
déjame que te deje, tenerme pena.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.
dejame soñar contigo copia
Déjame presumir, de ti un poquito,
que mi piel sea el forro de tu vestido,
déjame que te coma solo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.

Déjame esta noche… soñar… soñar… contigo

este es mi colmo…

Síndrome de Estocolmo –aviso a navegantes, cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia-.

     Es una respuesta psicológica en el que la víctima de secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador. En ocasiones, los prisioneros pueden acabar ayudando a los captores a alcanzar sus fines o evadir a la policía.

     Debe su nombre a un hecho curioso sucedido en la ciudad desindrome de estocolmo copia Estocolmo, Suecia. En 1973 se produjo un robo en el banco Kreditbanken de la mencionada ciudad sueca. Los delincuentes debieron mantener como rehenes a los ocupantes de la institución durante 6 días. Al entregarse los captores, las cámaras periodísticas captaron el momento en que una de las víctimas besaba a uno de los captores. Y, además, los secuestrados defendieron a los delincuentes y se negaron a colaborar en el proceso legal posterior.

Causas

El síndrome de Estocolmo puede parecer curioso a primera vista. La literatura menciona varias posibles causas para tal comportamiento:

  • Tanto el rehén o la víctima como el autor del delito persiguen la meta de salir ilesos del incidente, por ello cooperan.
  • Los rehenes tratan de protegerse, en el contexto de situaciones incontrolables, en las cuales tratan de cumplir los deseos de sus captores.
  • Los delincuentes se presentan como benefactores ante los rehenes para evitar una escalación de los hechos. De aquí puede nacer una relación emocional de las víctimas por agradecimiento con los autores del delito.
  • Con base de la historia de desarrollo personal se puede ver el acercamiento de las víctimas con los delincuentes, una impresión en la edad infantil. Un infante aprende que uno de los padres está enojado, aunque sufre por ello, puede tranquilizarlo por el desvanecimiento de los comportamientos "malos/enojados" y como prueba contraria trata "comportarse bien", puede activar este reflejo en una situación extrema.
  • La pérdida total del control, que sufre el rehén durante un secuestro, es difícil de digerir. Se hace soportable en el que la víctima se trata de convencer a sí misma, ya sea por su propia voluntad, por ejemplo: se identifica con los motivos del autor del delito.

Situaciones

De acuerdo con el psicólogo Nils Bejerot, el síndrome de Estocolmo es más común en personas que han sido víctimas de algún tipo de abuso, tal es el caso de:

Fuente wikipedia