Hace unos días, una mañana, mientras desayunaba unos croissants a la plancha, más bien a la tostadora, con un cappuccino; el arroma, el sabor, … me transportaron a Lisboa, a ese desayuno en ese sitio tan especial, por ser tan cotidiano, tan de allí…, a ese instante, las mismas personas, las mismas conversaciones, ese instante… Esta mañana no sé qué ha sido lo que me ha transportado de nuevo a Lisboa, pero he vuelto a allí por unos instantes, han vuelto los recuerdos, los olores, los sabores, las sensaciones, …. no sé qué significa pero me encantan estos flashbacks.
Categoría: el mundo
La danza de la lluvia
Un paseo por el mundo a ras de suelo
Un mes recorriendo el mundo a ras de suelo, obteniendo una nueva manera de mirar, ha sido divertido, a la par que complicado. Dejo aquí una selección
y os invito a que no os perdáis todos los clicks en flickr, y todos los blogs encadenados en casi en serio
Esperando al tren que me lleve a Oz
¿Alguien me presta unos chapines de rubíes? Siempre quise tener unos.
Buen jueves!!! ya queda menos para dormiiiir 😛
Recargando pilas en una alfombra natural
Ésta por…
Pinocho
¡Simplemente empieza!
“Nada más comenzar, le pidió consejo a su amiga (…) y ésta la exhortó con una frase simple pero contundente: << ¡Simplemente empieza!>>”
En mi caso aún no había comenzado, pero voy viendo cuerpo a su sugerencia, muchas gracias por descubrirme un lugar así. Te deseo mucha suerte con todo.
La Vuelta al Mundo. Tomen asiento…
Este mes hemos dado la vuelta al mundo, de asiento en asiento; es el tema que más me ha costado desde que comencé a viajar de esta manera tan particular, y aunque he venido con retraso, aquí está mi selección, aunque os invito a relajarse y tomar asiento
Este mes nos tiramos al suelo, ¿alguien se apunta?
De vuelta…
…tras unos días estoy aquí de vuelta, distinta yo, distinto mi espacio…![]()
“(…) con la que tengo un identificación absoluta, esencial e insustituible en mi formación de ser humano y escritor. Desde estas tomas de conciencia empecé a leer como un auténtico novelista artesanal, no sólo por placer, sino por la curiosidad insaciable de descubrir cómo estaban escritos los libros de los sabios. Los leía primero por el derecho, luego por el revés, y los sometía a una especie de destripamiento quirúrgico hasta desentrañar los misterios más recónditos de su estructura. por lo mismo, mi biblioteca no ha sido nunca mucho más que un instrumento de trabajo, donde puedo consultar al instante un capítulo de Dostoievski, o precisar un dato sobre la epilepsia de Julio César o sobre el mecanismo de un carburador de automóvil. Tengo, incluso, un manual para cometer asesinatos perfectos, por si lo necesitara alguno de mis personajes desvalidos. El resto lo hicieron los amigos que me orientaban en mis lecturas y me prestaban los libros que debía leer en el momento justo, y los que han hecho las lecturas despiadadas de mis originales antes de publicarse.”
García Marquez, Gabriel, “Vivir para contarla” p.440
