Recuerdos…un paseo por Lisboa

recuerdos lisboetas

     Hace unos días, una mañana, mientras desayunaba unos croissants a la plancha, más bien a la tostadora, con un cappuccino; el arroma, el sabor, … me transportaron a Lisboa, a ese desayuno en ese sitio tan especial, por ser tan cotidiano, tan de allí…, a ese instante, las mismas personas, las mismas conversaciones, ese instanteEsta mañana no sé qué ha sido lo que me ha transportado de nuevo a Lisboa, pero he vuelto a allí por unos instantes, han vuelto los recuerdos, los olores, los sabores, las sensaciones, …. no sé qué significa pero me encantan estos flashbacks.

Un paseo por el mundo a ras de suelo

     Un mes recorriendo el mundo a ras de suelo, obteniendo una nueva manera de mirar, ha sido divertido, a la par que complicado. Dejo aquí una selección

oct a ras de sueloy os invito a que no os perdáis todos los clicks en flickr, y todos los blogs encadenados en casi en serio

¡Simplemente empieza!

      “Nada más comenzar, le pidió consejo a su amiga (…) y ésta la exhortó  con una frase simple pero contundente: << ¡Simplemente empieza!>>”

Simplemente empieza     En mi caso aún no había comenzado, pero voy viendo cuerpo a su sugerencia, muchas gracias por descubrirme un lugar así. Te deseo mucha suerte con todo.

La Vuelta al Mundo. Tomen asiento…

     Este mes hemos dado la vuelta al mundo, de asiento en asiento; es el tema que más me ha costado desde que comencé a viajar de esta manera tan particular, y aunque he venido con retraso, aquí está mi selección, aunque os invito a relajarse y tomar asiento

LVM_bancos y sillas copia

     Este mes nos tiramos al suelo, ¿alguien se apunta? 

De vuelta…

…tras unos días estoy aquí de vuelta, distinta yo, distinto mi espacio…040509

      “(…) con  la que tengo un identificación absoluta, esencial e insustituible en mi formación de ser humano y escritor. Desde estas tomas de conciencia empecé a leer  como un auténtico novelista artesanal, no sólo por placer, sino por la curiosidad insaciable de descubrir cómo estaban escritos los libros de los sabios. Los leía primero por el derecho, luego por el revés, y los sometía a una especie de destripamiento quirúrgico hasta desentrañar los misterios más recónditos de su estructura. por lo mismo, mi biblioteca no ha sido nunca mucho más que un instrumento de trabajo, donde puedo consultar al instante un capítulo de Dostoievski, o precisar un dato sobre la epilepsia de Julio César o sobre el mecanismo de un carburador de automóvil. Tengo, incluso, un manual para cometer asesinatos perfectos, por si lo necesitara alguno de mis personajes desvalidos. El resto lo hicieron los amigos que me orientaban en mis lecturas y me prestaban los libros que debía leer en el momento justo, y los que han hecho las lecturas despiadadas de mis originales antes de publicarse.”

García Marquez, Gabriel, “Vivir para contarla” p.440