…se aceptan apuestas por cuál será la pieza en cuestión ¡Hagan sus apuestas señores!!
Categoría: el mundo
lo importante…
El pasado miércoles acudía a la fundación COAM, a la conferencia ‘Space and Place’ de Herman Hertzberger.
Al llegar allí me encontré con alguien a quien no imaginaba encontrar, a quien no pensaba ver hasta dentro de unos meses, hasta el año que viene, que representa demasiadas cosas del pasado y que además me regaló una de esas frases lapidarias, que te remueven por dentro, que te marcan, para machacar o para reaccionar, pero que por alguna razón las recuerdas, porque te conciernen a ti, como persona, a lo que eres, no a lo que haces…, la frase vino a ser algo así como «Ilusas, aún estáis en intentando arreglar vuestras vidas y ser felices en el mundo de la arquitectura??…., bueno, bueno, pues si encontráis la fórmula ya me diréis cómo se hace.». Me dejó muda, muchas palabras por decir que se agolpaban en mi cerebro por salir, y no de la manera más educada, pero el silencio imperó como respuesta.
Allí también me esperaban multitud de caras conocidas, muchas amigas, compañeras, llenas de ilusión y vida, otras referentes y modelos a imitar y seguir, a querer alcanzar… (que no es oro todo lo que reluce, pero la ilusión suple a la realidad y la empaña)… Pasamos a la sala, y en muy buena compañía, pude disfrutar como en el salón de mi casa, con tranquilidad y degustando todo lo que Hertzberger me quería transmitir, todo lo que necesitaba, ilusión, ganas, fuerza, y todas esas cosas que trascienden más allá de maravillarme con sencillas, a la par que inteligentes reflexiones arquitectónicas, con un mensaje implícito, de que aún hay esperanza, se puede hacer Arquitectura para las personas, y por las personas…
Volviendo a casa, a pie, me puse a reflexionar acerca de todo lo vivido aquella tarde, los sentimientos encontrados…, y todo lo que la vida significaba para mí, lo que aquella tarde-noche me había querido enseñar. Y tomé una decisión, no sé si la más importante o no de mi vida, pero una de esas que no quiero abandonar y que merece la pena defender, porque es lo que quiero ser, desconozco lo que soy, pero sé lo que no quiero ser, y así la Vida será lo importante, si no me parezco un poco más a Hertzberger, y un poco menos a esa persona y su frase (sé que esa persona no ha sido así siempre, por lo que mejor decir que no quiero ser la persona que dice ese tipo de frases que tanto esconden detrás….), entonces sólo si me acerco al arquitecto «A» merecerá la pena seguir, si no el camino se ha desviado y no pasa, en ese instante por donde lo estoy tratando de recorrer…
Sé que es difícil, que aún no estoy del todo preparada, que no es un camino lineal, ni un aprendizaje por aproximaciones progresivas, sino que el camino, por ser el camino de la vida, está lleno de todo, donde todo llega a la vez y lo vamos asimilando poco a poco tratando de evitar la indigestión… Por eso necesito ser firme y cuando dude poder leer que lo importante no está en lo que haces sino en lo que eres.
Pd: Mandar mucho ánimo a mi abuelo, y darle las gracias por animarse a Vivir. Mucha suerte!!
Pd2: Mucho ánimo escarola y un beso gordo a Fermín donde quiera que esté :'(
afilando mis herramientas
Después de un fin de semana tranquilo, afilando el hacha…, el lunes llega cargado de energía, quisiera dejar aquí un texto que alguien quiso transmitirme, este viernes me hice con él, se lo leí a Jorge y esbozamos una sonrisa pues el texto nos era demasiado familiar…, espero que nos haga reflexionar y nos lleve a soluciones…
El texto de Jorge Bucay, está extraído de su libro «Déjame que te cuente«:
«El Leñador tenaz:
-No sé que pasa, gordo. En la facultad no me va como a mí me gustaría.
-¿Qué quiere decir eso?
-Que mi rendimiento va bajando <<sin prisa pero sin pausa>>, desde que empezó el año. Mis calificaciones son siempre sietes y ochos, a veces algún nueve. Pero en los últimos exámenes no he podido pasar de un seis. No sé , no rindo, no me puedo concentrar, no tengo ganas.
-Bueno, Demián, también tienes que tener en cuenta que estamos a finales de año. Quizá necesites un descanso.
-Pienso tomarme un descanso, pero todavía faltan dos meses para fin de año, y antes de eso es imposible. No puedo parar para tomarme unas vacaciones.
-A veces me parece que la civilización ha conseguido volvernos locos a todos. Dormimos de doce a ocho, comemos de doce a una, cenamos de nueve a diez…. En realidad, nuestras actividades las decide el reloj, no nuestras ganas. A mí me parece que para algunas cosas es imprescindible cierto grado de orden, pero para otras es absolutamente incomprensible obedecer el orden preestablecido.
–Como quieras, pero yo ahora no puedo parar.
-Pero siguiendo, me dices que tu rendimiento disminuye.
-¡Debe haber otra forma!Había una vez un leñador que se presentó a trabajar
en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel.
El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque.
El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar.
En un solo día cortó dieciocho árboles.
-Te felicito- le dijo el capataz-. Sigue así.
Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano.
A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque.
A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles.
-Debo estar cansado- pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol.
Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad.
Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol.
Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.
El capataz le preguntó: <<¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?>>.
-¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles.-¿De qué sirve, Demian, empezar con un enorme esfuerzo que pronto se volverá insuficiente? Cuando me esfuerzo, el tiempo de recuperación nunca es suficiente para optimizar mi rendimiento.
Descansar, cambiar de ocupación, hacer otras cosas, es muchas veces una manera de afilar nuestras herramientas. Seguir haciendo algo a la fuerza, en cambio, es un vano intento de reemplazar con voluntad la incapacidad de un individuo en un momento determinado.»
Veronika decide morir (i)
Hace unos días terminé de leerme «Veronika decide morir» volvió a llegar a mis manos en el momento justo, por raro que parezca cuando regresaba de el último funeral el sexto en mes y medio, necesitaba leer algo de Coelho, que me cautivó con «El Alquimista«, buscaba otro título pero no lo tenían y al leer este y recordar que lo comencé hacía tiempo pero que, por circunstancias nunca lo leí. Este relato me ha ayudado mucho, muchísimo…, supongo que como todo, haya gente que lo lea y no le llegue… pero para mí ha marcado un punto de inflexión muy importante en mi Camino…
«Ella no podía haberme preguntado eso. ¿Qué quería, entender por qué lloré? ¿Acaso no sabe que soy una persona absolutamente normal, con deseos y miedos comunes a todo el mundo, y que este tipo de preguntas, ahora que ya es tarde, puede hacerme entrar en pánico?
Mientras caminaba por los corredores, iluminados por la misma débil
lámpara que había en la enfermería, Veronika se daba cuenta de que era demasiado tarde: ya no conseguía controlar su miedo.
<<Tengo que dominarme. Soy alguien que lleva hasta el fin cualquier acto que decide hacer.>>
Era verdad que había llevado hasta las últimas consecuencias muchas acciones en su vida, pero sólo lo que no era importante (como prolongar enfados que un pedido de disculpas resolvería, o dejar de telefonear a un hombre del que estaba enamorada por considerar que aquella relación no la llevaría a ninguna parte). Había sido intransigente justamente en aquello que le era más fácil: mostrarse a sí misma su fuerza e indiferencia, cuando en verdad era una mujer frágil, que jamás había conseguido destacar en los estudios, ni en las competiciones deportivas de su escuela, ni en su tentativa por mantener la armonía en su hogar.
Había superado sus defectos más leves sólo para ser derrotada en lo que era importante y fundamental. Había conseguido tener la apariencia de mujer independiente cuando en verdad necesitaba desesperadamente una compañía. Llegaba a los sitios y todos la miraban, pero generalmente terminaba la noche sola, en el convento, mirando una televisión que ni siquiera sintonizaba bien los canales. Había dado a todos sus amigos la impresión de ser un modelo que ellos debían envidiar, y había gastado lo mejor de sus energías en comportarse a la altura de la imagen que ella se había creado.
Por causa de eso nunca le habían sobrado fuerzas para ser ella misma: una persona que, como todas las de este mundo, necesitaba de los otros para ser feliz. ¡Pero los otros eran tan difíciles! Tenían reacciones imprevistas, vivían rodeados de defensas, actuaban también como ella, mostrando indiferencia en todo. Cuando llegaba alguien más abierto a la vida, o lo rechazaban inmediatamente o le hacían sufrir, considerándolo inferior e ingenuo.
Muy bien: podía haber impresionado a mucha gente con su fuerza y determinación, ¿pero a donde había llegado? Al vacío. A la soledad completa. A Villete. A la antesala de la muerte«.
Entre las muchas citas que reseñé del libro hoy me quedo con esta dedicada a ti y a mi :*
hay días…
Porque hay días que se me hacen duros, decisiones que me dejan un mal sabor de boca, días cansados, en los que duelen los pies y el alma se difumina en el cielo …, hoy es uno de esos días, pero tengo la certeza de que voy caminando, que mis pasitos no se pierden
en el cielo sino que dejan rastro, me equivocaré, o no, he dañado, no es mi intención pero tengo que decidir, no puedo quedarme quieta, pasar de largo y no formar parte de mi vida, tengo que Vivir, … y por eso puedo volver a sonreír : )
Pido disculpas, por no haber hablado a tiempo, y generar una situación difícil, y sobre todo agradecerte tu reacción y te deseo mucha suerte!!
inspiración en un paso de cebra…
Y qué mejor final para un reportaje??
El día te puede dejar muchos regalos…, recibirlo con un homenaje o que te inviten al más delicioso de los pecados en una de las heladerías que más te gustan, que en un paso de cebra de Gran Vía un beso se convierta en inspiración… [nunca me había experimentado algo así, una mezcla de nervios y orgullo por sentir me inspiración : ) ]
…porque otro mundo es posible…
Porque el futuro es de los soñadores…, está en nuestra mano, es una cuestión de actitud… , porque no importa que el proceso sea lento…, la vida está en los pequeños detalles, en esas pequeñas decisiones que nos llevan lejos…
Hace unos días me hicieron llegar hasta una presentación que quería compartir –si ya decíamos que el futuro estaba en Suecia… esto lo confirma 😉 – , porque habla de que lo que algunos soñamos es posible, puede convertirse en filosofía de vida y además es muy sano, diría es la única opción… así que poquito a poco 🙂
Muy buen articulo… tomad tiempo para leerlo y pensar en serio en lo que dice:
«Ya voy para 18 años desde que ingresé en la Volvo, una empresa sueca. Trabajar con ellos es una convivencia muy interesante. Cualquier proyecto aquí demora dos años para concretarse, aunque la idea sea brillante y simple. Es una regla. Los procesos globalizados causan en nosotros (brasileños, argentinos, colombianos, peruanos, venezolanos, mexicanos, australianos, asiáticos, etc.) una ansiedad generalizada en la búsqueda de resultados inmediatos. En consecuencia, nuestro sentido de la urgencia no surte efecto dentro de los plazos lentos de los suecos. Los suecos debaten, debaten, realizan «n» reuniones, ponderaciones, etc. ¡Y trabajan! con un esquema más bien “slowdown«. Lo mejor es constatar que, al final, esto acaba siempre dando resultados en el tiempo de ellos (los suecos) ya que conjugando la madurez de la necesidad con la tecnología apropiada, es muy poco lo que se pierde por aquí en Suecia.
1. Suecia es del tamaño del estado de San Pablo (Brasil).
2. Suecia tiene tan sólo dos millones de habitantes.
3. La ciudad más grande, Estocolmo, tiene apenas 500.000 habitantes (compare con Curitiba, Brasil, donde existen dos millones de habitantes; o tan sólo Mar del Plata, Argentina, ciudad balnearia, donde casi un millón de personas viven permanentemente, o Rosario, Argentina, con tres millones).
4. Empresas de capital sueco: Volvo, Skandia, Ericsson, Electrolux, ABB, Nokia, Nobel Biocare , etc. Nada mal, ¿no? Para tener una idea de la importancia de ellas basta mencionar que Volvo es la que fabrica los motores propulsores para los cohetes de la NASA.
Los suecos pueden estar equivocados, pero son ellos quienes pagan mi salario. Por ahora, menciono especialmente que no conozco un pueblo, como pueblo mismo, que posea más cultura colectiva que los suecos. Voy a contarles una historia corta, sólo para darles una idea: La primera vez que fui para Suecia, en 1990, uno de mis colegas suecos me recogía del hotel todas las mañanas. Estábamos en el mes de septiembre, algo de frío y nevisca. Llegábamos temprano a la Volvo y él estacionaba el auto muy lejos de la puerta de entrada (son 2000 empleados que van en coche a la empresa). El primer día no hice comentario alguno, tampoco el segundo, o el tercero. En los días siguientes, ya con un poco más de confianza, una mañana le pregunté a mi colega: «¿Tienen ustedes lugar fijo para estacionar aquí?, pues noté que llegamos temprano, con el estacionamiento vacío y dejaste el coche al final de todo…». Y él me respondió simplemente: «Es que como llegamos temprano tenemos tiempo para caminar, y quien llega más tarde, ya va a llegar retrasado y es mejor que encuentre lugar más cerca de la puerta. ¿No te parece?». Imaginen la cara que puse. Y con ella fue suficiente para que yo revisara en profundidad todos mis conceptos anteriores.
En la actualidad, hay un gran movimiento en Europa llamado «Slow Food«. La Slow Food International Association, cuyo símbolo es un caracol, tiene su central en Italia (el site en la internet es muy interesante, visítalo). Lo que el movimiento Slow Food predica es que las personas deben comer y beber lentamente, dándose tiempo para saborear los alimentos, disfrutando de la preparación, en convivencia con la familia, con los amigos, sin prisa y con calidad. La idea es contraponerse al espíritu del Fast Food y lo que éste representa como estilo de vida. La sorpresa, por tanto, es que ese movimiento de Slow Food está sirviendo de base para un movimiento más amplio llamado Slow Europe como resaltó la revista Business Week en una de sus últimas ediciones europeas. La base de todo está en el cuestionamiento de la «prisa« y de la «locura» generada por la globalización, por el deseo de «tener en cantidad» (nivel de vida) en contraposición al de «tener en calidad», «calidad de vida» o «calidad del ser». Según la Business Week, los operarios franceses, aunque trabajen menos horas (35 horas por semana) son más productivos que sus colegas estadounidenses o británicos. Y los alemanes, que en muchas empresas ya implantaron la semana de 28,8 horas de trabajo, vieron su productividad aumentar en un elogiable 20%. Esa llamada «slow attitude» está llamando la atención hasta de los estadounidenses, discípulos del «fast» (rápido) y del «do it now!» (¡Hágalo ya!). Por tanto, esa «actitud sin prisa» no significa hacer menos ni tener menor productividad. Significa sí, trabajar y hacer las cosas con «más calidad« y «más productividad«, con mayor perfección, con atención a los detalles y con menos estrés. Significa retomar los valores de la familia, de los amigos, del tiempo libre, del placer del buen ocio, y de la vida en las pequeñas comunidades. Del «aquí» presente y concreto, en contraposición contra lo «mundial» indefinido y anónimo. Significa retomar los valores esenciales del ser humano, de los pequeños placeres de lo cotidiano, de la simplicidad de vivir y convivir, y hasta de la religión y de la fe. Significa un ambiente de trabajo menos coercitivo, más alegre, más leve y por lo tanto, más productivo, donde los seres humanos realizan, con placer, lo que mejor saben hacer.
Es saludable pensar detenidamente en todo esto.¿Será posible que los antiguos refranes: «Paso a paso se va lejos» y «La prisa es enemiga de la perfección» merezcan nuevamente nuestra atención en estos tiempos de locura desenfrenada? ¿Acaso no sería útil que las empresas de nuestra comunidad, ciudad, Estado o país, empiecen ya a pensar en desarrollar programas serios de «calidad sin prisa» hasta para aumentar la productividad y calidad de los productos y servicios sin necesariamente perder «calidad del ser»?
En la película «Perfume de Mujer» hay una escena inolvidable en la que el ciego (interpretado por Al Pacino) invita a una muchacha a bailar y ella responde: «No puedo, pues mi novio va a llegar en pocos minutos». A lo que el ciego responde: «Pero es que en un momento, se vive una vida«, y la saca a bailar un tango. El mejor momento de la película es esta escena de sólo dos o tres minutos.
Muchos viven corriendo detrás del tiempo, pero sólo lo alcanzan cuando mueren, ya sea de un infarto o un accidente en la autopista por correr para llegar a tiempo. O para otros que están tan ansiosos por vivir el futuro que se olvidan de vivir el presente, que es el único tiempo que realmente existe.
Todos en el mundo tenemos tiempo por igual, pues nadie tiene ni más ni menos de 24 horas por día. La diferencia está en el empleo que cada uno hace de su tiempo. Necesitamos saber aprovechar cada momento, porque, como dijo John Lennon, «La vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro«.
Felicitaciones por haber conseguido leer este mensaje hasta el final. Hay muchos que lo habrán dejado por la mitad para «no perder tiempo» tan valioso en este mundo globalizado
Texto extraído de http://www.alejolp.com/imagenes/SlowDown/text0.html
Mientras escribía esta entrada, sucedieron cosas que hicieron que tuviera que quedarse aquí guardada a la espera de encontrar las fuerzas para salir, una entrada que creo que tiene fuerza propias…, pero como ella misma dice el tiempo y la paciencia y, añado yo, las circunstancias son las que nos marcan, por eso he estado donde y con quien quería estar, con quien necesitaba estar… compartiendo el dolor, y la esperanza, las sonrisas y las lágrimas, las miradas, gestos y caricias que he sentido y he dado… Y además, puede que ahora no se entienda el título, pero no importa, porque otro mundo es posible 🙂 y en el nuevo mundo quiero conseguir una «slow attitude», y disfrutar de todo, saborear los progresos y aprender de todo con una sonrisa 🙂
