No hay como tumbarse en una alfombra natural, y disfrutar. Aún conservo la sensación de aquella tarde 🙂
¡¡Feliz miércoles!!
“Nada más comenzar, le pidió consejo a su amiga (…) y ésta la exhortó con una frase simple pero contundente: << ¡Simplemente empieza!>>”
En mi caso aún no había comenzado, pero voy viendo cuerpo a su sugerencia, muchas gracias por descubrirme un lugar así. Te deseo mucha suerte con todo.
Este mes hemos dado la vuelta al mundo, de asiento en asiento; es el tema que más me ha costado desde que comencé a viajar de esta manera tan particular, y aunque he venido con retraso, aquí está mi selección, aunque os invito a relajarse y tomar asiento
Este mes nos tiramos al suelo, ¿alguien se apunta?
…tras unos días estoy aquí de vuelta, distinta yo, distinto mi espacio…![]()
“(…) con la que tengo un identificación absoluta, esencial e insustituible en mi formación de ser humano y escritor. Desde estas tomas de conciencia empecé a leer como un auténtico novelista artesanal, no sólo por placer, sino por la curiosidad insaciable de descubrir cómo estaban escritos los libros de los sabios. Los leía primero por el derecho, luego por el revés, y los sometía a una especie de destripamiento quirúrgico hasta desentrañar los misterios más recónditos de su estructura. por lo mismo, mi biblioteca no ha sido nunca mucho más que un instrumento de trabajo, donde puedo consultar al instante un capítulo de Dostoievski, o precisar un dato sobre la epilepsia de Julio César o sobre el mecanismo de un carburador de automóvil. Tengo, incluso, un manual para cometer asesinatos perfectos, por si lo necesitara alguno de mis personajes desvalidos. El resto lo hicieron los amigos que me orientaban en mis lecturas y me prestaban los libros que debía leer en el momento justo, y los que han hecho las lecturas despiadadas de mis originales antes de publicarse.”
García Marquez, Gabriel, “Vivir para contarla” p.440
Están siendo días en los que sonreír se me hace muy difícil, y eso hace que en parte no me sienta yo. Sé que es normal que mi sonrisa esté escondida, pero que sale de paseo con las cosas más inesperadas.
Así, después de una mañana de esas aburridas de viajes (con buenas lecturas, todo sea dicho de paso) y colas para papeleos…, al llegar a casa una hora más tarde de lo previsto no he podido contener la risa al ver en medio de la acera de la abarrotada y concurrida calle, trozos de nuestro hortera buzón, con su dorado destacado por el reflejo del sol; cuatro módulos apoyados en el suelo, de repente un señor que lleva cuatro módulos en cada mano….. no entiendo nada…. entro en el portal y me encuentro al portero aspirando…. otro hombre mirando… (que no olvidemos nuestro costumbrismo más patrio)… y horror!!! si yo creía que no podían ser más horribles me equivocaba [no aprenderé a no decir imposible, y que la vida se empeñe en demostrarme entonces que es posible (¿será que el mundo me quiere y desea que amplíe mi imaginario cuando yo no soy capaz de imaginarlo?)], pues eso que no sé si reír o llorar, porque horrorosos es poco…., pero como estoy empeñada en verle el lado positivo a este mundo, pues estoy feliz porque ahora tenemos buzón con llave (aunque aún no la tenga aún en mi poder ) y ya que estamos el cambio también implica cambiar el cartelito por uno nuevo 🙂
Me fascina vivir en un lugar donde el tiempo se siente pasar, leí algo sobre los beneficios de esto en la mente humana, y tras pasarme más de doce meses añorando la vegetación que me indicaba el paso de estaciones, este verano he redescubierto el sol (supongo que ayuda que el tema del mes en La vuelta al mundo sea precisamente ese, y que he sentido la rotación del planeta y el movimiento solar durante casi tres meses), y su manera de decirme que el tiempo pasa, que llegan nuevos tiempos que traerán cosas tan buenas como las que deja el verano. Y el percibir el paso del tiempo permite apreciar y disfrutar el presente. ![]()