Arquitectura…

     Siempre me encuentro con el problema de la incomprensión, como una barrera imposible de rebasar, tú te encuentras a un lado intentando explicar (a los demás y mí misma) qué es lo que vives, lo que  sientes y por qué.
   
Eso que tanto me cuesta explicar y últimamente comprender tuve la suerte de leerlo en el libro “El Manantial” de Ayn Randarquitectura copia

– Eres insoportable cuando estás trabajando, Howard –le dijo Austen Heller una noche, aunque Roak no había hablado de su trabajo .
– ¿Por qué? –preguntó asombrado.
– Resulta incómodo estar en la misma sala contigo. La tensión es contagiosa, ¿sabes?
– ¿Qué tensión? Me siento completamente natural cuando trabajo.
– Esa es la cuestión: eres completamente natural cuando sólo te falta un centímetro para estallar. ¿De qué diablos estás hecho? Después de todo, sólo se trata de un edificio. No es una combinación del santo sacramento, una tortura india y éxtasis sexual.
– ¿No?”

Uno no puede entregar el mundo a quienes desprecia

mi mundo copia     “No me desalentaba muy a menudo, y cuando me sucedía, no duraba más que una noche. Pero una vez, mientras estaba escribiendo El manantial, sentí una indignación tan profunda por la  declaración de “las cosas como son” que pareció como si nunca más fuera a recuperar la energía para dar un paso más hacia “las cosas como deberían ser”. Frank me habló durante horas esa noche. Me explicó por qué uno no puede entregar el mundo a quienes desprecia.  Para cuando terminó mi desaliento había desaparecido; nunca volvió de manera tan intensa. “

Ayn Rand

Palabras a mi corazón …

a traves de la ventana     No te desesperes, porque esto impide que puedas conversar con tu corazón. (…) Sólo una cosa hace que un sueño sea imposible: el miedo a fracasar.
                                                                                                     El Alquimista. Paulo Coelho

…aprender a … aprender

     Termino de leer Juan Salvador gaviota cartón plumaGaviota, y me deja un sabor dulce, es raro, me lo imaginaba de otra manera –es lo que tiene creer que Juan Salvador Gaviota, el  protagonista era una persona y no una gaviota– os dejo con algunos fragmentos

Tenemos que rechazar todo lo que nos limite

Lo que necesitas es seguir encontrándote a ti mismo, un poco más cada día, a ese verdadero e ilimitado Pedro Gaviota. Él es tu instructor. Tienes que comprenderlo y ponerlo en práctica

La imagen “El cartón pluma no sólo sirve para hacer maquetas”es de etringita.

     Edito: Este libro se lo regalaron a mi hermana mis padres, quiero dedicarles esta entrada y que todo salga bien. Mucha suerte papá!

aprender…

     Últimamente me siento como un niña pequeña, sin formar, que se encuentra desnuda en el mundo. Siento que poco de lo anterior vale, que toca caminar para adelante, aprender a caminar, con nuevos valores, nuevas sensaciones, que no siempre son fáciles, pues en eso estamos, en aprender. Así, pasito a pasito, cada día me va regalando su lección, las lecciones vienen de muchos sitios, a veces agobian, otras duelen, pero a la larga enseñan, y consiguen que mi alma vuelva  a sonreír.

     Cuando olvidas quien eres, qué quieres, hacia donde vas, todo es confuso y tus pasos te hacen tambalear…, pero ahora sabes que eres un lienzo en blanco

     Ahora mi trabajo, no es sólo arquitectónico, y lo que he aprendido es que eso no importa, estoy trabajando mucho, en algo muy importante y haber descubierto esto ha sido todo un regalo.

     En la búsqueda voy atenta a cada miguita que algún Hansel y/o Gretel dejaron en medio del camino, pequeños tesoros que me van dando pistas para continuar mi camino…

El verdadero valor del anillo
     -Vengo maestro porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
     El maestro, sin mirarlo, le dijo: <<Cuánto lo siento, muchacho. No puedo ayudarte, ya que debo resolver primero mi propio problema. Quizá después…>>. Y, haciendo una pausa, agregó: <<Si quisiseras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar>>.
    –E… encantado, maestro -titubeó el joven, sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
     -Bien -continuó el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda y, dándoselo al muchacho, añadió-: Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él, la mayor suma posible, y no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
     El joven tomó el anillo  y partió. Apenas llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él.
     Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le giraban la cara y tan sólo un anciano fue lo bastante amable para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era demasiado valiosa como para entregarla a cambio de un anillo. Con afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un recipiente de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
     Después de ofrecer la joya a todas las personas que se cruzaron con él en el mercado, que fueron más de cien, y abatido por su fracaso, montó en su caballo y regresó.
     Cuánto hubiera deseado el joven tener una moneda de oro para entregársela al maestro y liberarlo de su preocupación, para poder recibir al fin su consejo y ayuda.
     Entró en la habitación.
     -Maestro -dijo -, lo siento. No es posible conseguir lo que me pides. Quizás hubiera podido conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
     –Eso que has dicho es muy importante, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos conocer primero el verdadero valor del anillo.Vuelve a montar tu caballo y ve a ver al joyero. ¿Quién mejor que él puede saberlo? Dile que desearías vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que re ofrezca: no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
     El joven volvió a cabalgar.
     El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo al chico:
     -Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo darle más de cincuenta y ocho monedas de oro por su anillo.
     -¿Cincuenta y ocho monedas? -exclamó el joven.
     -Sí -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de setenta monedas, pero si la venta es urgente…
     El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
     -Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres el verdadero valor del anillo como ese anillo: una joya valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto. ¿Porque vas por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
     Y, diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo meñique de su mano izquierda.»

Jorge Bucay. Déjame que te cuente. «El verdadero valor del anillo». P. 33-36

fin de semana con ilusión…

     Porque una parte de nosotros debe morir para renacer, y con los pequeños detalles vamos definiendo nuestro camino y nuestra felicidad…, así después de muchos años he conseguido que de nuevo,  estas tres palabras vuelvan a tener sentido e ilusión, y sobre todo significado, pero este es especial porque será nuestro 🙂

     Para entender de lo que hablo…

     «Pero sabía que esto era sólo una disculpa. <<Vivo desistiendo de todo lo que comienzo>>, pensó, con cierta amargura. Quizá dentro de poco la vida comenzase a percibir esto, y parase de darle las oportunidades que siempre le había dado. O, quizá, desistiendo siempre del comienzo, agotase todos los caminos sin haber dado siquiera un solo paso.
     Pero ella era así, y se sentía cada vez más débil, más incapaz de cambiar. hasta hace algunos años lamentaba sus actitudes, aún era capaz de algunos gestos de heroísmo; ahora se estaba acomodando a sus propios errores. Conocía a otras personas así, se acostumbraban a sus faltas, y en poco tiempo confundían sus faltas con virtudes. Entonces ya era demasiado tarde para cambiar de vida

     «Cuanto más entiendas de ti misma, más entenderás del mundo«

     «-Quiero decirte una cosa -empezó-. , y guarda lo que sentiste como una dádiva de Dios. Si crees que no vas a conseguir aguantar un mundo donde vivir es más importante que entender, entonces, desiste de la magia.
     >>La mejor manera de destruir el puente entre lo visible y lo invisible es intentando explicar las emociones.
     Las emociones eran caballos salvajes, y Brida sabía que en ningún momento la razón conseguía dominarlas por completo.»

     «Siempre que se veía parada, contemplando alguna cosa, tenía la sensación de estar desperdiciando un tiempo precioso en su vida, dejando de hacer cosas y de encontrar personas; podía siempre aprovechar su tiempo de manera mucho mejor, pues todavía había mucho que aprender. Sin embargo, a medida que el sol se aproximaba al horizonte y que las nubes se iban llenando de rayos dorados y de color rosa, Brida tenía la sensación de que toda su lucha en la vida era para un día poderse sentar y contemplar una puesta de sol igual a aquélla

     «Ella conseguí entender que ningún ser humano que pisó este planeta fue o es diferente a los otros. Pocas personas eran capaces de decir en voz alta que los grandes Maestros del pasado tuvieron las mismas cualidades y los mismos defectos que todos los hombres, y esto no disminuyó ni siquiera un poco su capacidad de buscar a Dios. Juzgarse peor que los otros era uno de los más violentos actos de orgullo que él conocía, porque era usar la manera más destructiva de ser diferente

     «Porque cuando se enamoraba, era capaz de aprenderlo todo, y conocer cosas que ni fin de semana con corazonosaba pensar, porque el amor era la llave para la comprensión de todos los misterios«.

     «>>Haz tu parte y no te preocupes por la de los otros. Puedes estar segura de que Dios también habla con ellos, y que ellos están tan empeñados como tú en descubrir el sentido de esta vida.»

Fragmentos de Brida. Paulo Coelho.

     Feliz fin de semana!!

manos y caricias

     Ayer volví al lugar donde contemplando esas manos, sentí la necesidad  de conocer más a su autor, una persona que me maravillaba, busqué en todos los libros que encontré en la biblioteca de la universidad, la mayoría hablaban asépticamente de él y, casi exclusivamente de su obra como escultor, todos excepto uno que me acercó a la persona, al pensamiento… El título y subtítulo ya decían mucho: “Palabra de Chillida. Me interesa más el conocer que el conocimiento” de Florencio Martínez Aguinagalde, pero con una dedicatoria como ésta prometía y no defraudó:

Porque no es cierto que detrás de cada gran hombre haya una gran mujer. Porque sí es cierto que los grandes hombres y las grandes mujeres avanzan por la vida juntos, hombro con hombro, me tomo la libertad de dedicar Palabra de Chillida a Pilar Belzuncce de Chillida. F.M.A.

Se ve bien teniendo el ojo lleno de lo que se mira.”

“¿No será el único camino hacia la libertad el amar la libertad de los otros?”

“(…) el observador tiene la impresión de que es aire el que mantiene la pieza suspendida sobre el suelo”

esku xi“<<¿Tiene, pues , importancia para el escultor el ejercicio en el plano y la práctica del dibujo en todas sus variantes?>>(…)No es menor que la del abecedario para quien pretenda leer.”

“Pero también recuerdo que, cuando trabajaba en mi fragua de Hernani, un día se fundieron los plomos y tuve que llamar a un electricista. Estaba preparando varias obras relacionadas con la música: una, <<La música callada>> y otra <<Ecos>>. El electricista llegó, hizo su trabajo y, al mismo tiempo, miraba a su alrededor contemplando el mío. Estaba esperando que hiciera algún comentario o que dijera algo, pero me equivoqué. Sólo al marcharse dijo: <<¡Ah! Esto es como la música, sólo que en hierro>>. Ello quiere decir que teniendo sensibilidad todo el mundo puede llegar al arte. Otra cosa es la ciencia. Al arte se llega a través de la sensibilidad, la inocencia y la confianza. Por eso los niños llegan mejor al arte que los adultos, porque tienen menos malicia. Ningún niño piensa, por ejemplo, que yo pueda hacer una obra para reírme de los demás. Yo tengo una teoría indemostrable, como todas mis teorías, y es que los niños se distinguen de los adultos en que tienen una mayor proporción de agua, de movimiento y de confianza. El movimiento, por ejemplo, se ve en la playa: los adultos duermen o toman el sol; los niños son los únicos que hacen casas y puentes, los únicos que trabajan.”

Por Elie Wiesel:

“(…) Se interpretaba la vida
dando muerte. Se creía ser fuerte
por perseguir a los débiles. Se
afirmaba el honor de Dios, pero
también la deshonra de los hombres
.
Aquí, como en otros sitios, la
tolerancia se impone, y lo sabéis
bien vosotros, hombres y mujeres
que escucháis esta voz de Sevilla.
Sabéis bien que, cara al destino
que os es común nada os separa
.”

“Le voy a contar un recuerdo relacionado con el arte. Cuando acudía a El Prado siendo estudiante de Arquitectura siempre sentía unos deseos irrefrenables de poner mi manos sobre la cabeza caldea del príncipe Gudea. No había forma. Los vigilantes no le quitaban el ojo de encima. En una ocasión que se descuidaron, logré, finalmente, poner mi mano sobre esa cabeza y tuve una sensación tan emocionante que no he podido olvidar. Es como si hubiese tocado la bóveda celeste. Cosas tan tontas como éstas son las que mueven el mundo”.

     Por todas estas palabras me gustaría dar gracias, por ese impulso de búsqueda hacia esas manos, hacia la persona que las había dado vida, por encontrar tan sabias y tan iluminadoras palabras en el momento preciso, por renovar mis ganas, mi ímpetu, y mi alma…, y por supuesto por las palabras en sí mismas…, muy recomendable, una joya.

     Al escribir esta entrada descubro que existe un libro “Chillida en sus manos” y dónde lo he encontrado si no? Ya digo yo que esa tienda es una ruina…

un ataque de locura :)

yurio seki

 

 

     Ayer fui a Naos y como siempre es una delicia, aunque el día no acompañaba y casi pierdo mi hipermedido y dibujado paraguas en el intento de llegar hasta allí…, me trataron genial, como siempre, y después de las búsquedas que me habían llevado hasta allí, me dejé caer por los temas menos arquitectónicos y allí estaba el tacto es una maravilla y en un irresistible arrebato, y me hice con él.

     Hoy es un día importante por muchas cosas, así que desde aquí mucho ánimo para quien corresponde animarse a Vivir y un beso especial para un día especial…