Inktober 2015 3/31
Categoría: my work
Inktober 2/31
Inktober 1/31
Experiencias…
Curtiendome… Hoy comparto contigo una experiencia no del todo agradable en este camino ilustrado.
Había leído experiencias de otros ilustradores y, hasta que no he tropezado con el escollo no he aprendido. Todas esas experiencias que había escuchado, siempre hacían referencia a clientes más o menos grandes, nunca imaginé que esto entre compañeros también pasa. Me entristece, así que quiero compartir mi experiencia por si te sirve para evitar o hacer más llevadero algún incómodo y desagradable tropezón -por aquello del mal de muchos…-.
El encargo desde el principio fue difuso. El grupo argentino LPR necesitaba la gráfica de su segundo trabajo. La chica que les iba a hacer la gráfica me pidió ayuda, y yo compartí una jornada de dibujo: pruebas, ideas… Volví a casa y en esos días me quedé con el run-run de lo que habíamos hablado, aquí me topé con esta ilustración de Emiliano Ponzi, los dibujos de Chillida y el plano que hay indicando los restos de la muralla de Madrid hallados en la construcción de la estación de cercanías de Sol, todo ello se mezcló en mi cabeza y mis manos se pusieron a trabajar, y envié este dibujo. Ella se lo envió al grupo y les encantó.
Entonces llegó la propuesta formal, queremos que tú nos hagas las ilustraciones para el disco. ¡Genial! No podemos pagarte, sólo podemos ofrecerte poner en todo lo que publiquemos y promocionemos que las hiciste tú. Vale, he escuchado mil veces eso de no trabajes gratis, pero el proyecto me atraía y consideré que podía aprender mucho en el proceso, y al fin y al cabo que alguien de Argentina, tan lejos de mi mesa de trabajo vea mis ilustraciones y sepa que existo no está nada mal… Hablamos y quedamos en que dibujaría animales. Yo, por acotar el proyecto pensé que era mejor quedarse únicamente con animales argentinos, y para seguir con lo local, utilizar telares mapuches para las texturas. Hasta ahí todo parecía marchar bien.
Llegó el primer escollo ¿cuántos hago? Cuantos más mejor…. Pedí que me diera un número aproximado, y como no se hizo decidí acabar con los animales de la lista que le había mostrado. Llegó el día de la entrega y a ella le gustaron mucho, alguno lo descartamos porque no me convencía, pero estaba bastante satisfecha con el resultado.
Lo que siguió a esos días se tornó bastante surrealista.
Esa misma noche de la entrega me dijo «Les mostré los dibujos y les gustaron mucho, genial Ana tranquila el trabajo está estupendo» (una buena noticia de postre para la cena que estaba disfrutando en ese intante, qué emoción!)
Doce horas más tarde, «Ana lo siento no es lo que buscábamos, no van a utilizar ninguna de las ilustraciones» (sentí una patada en el estómago, y en el corazón. Sentí que mi trabajo no estaba siendo valorado, es más estaba siendo pisoteado. Respiré profundo, y seguí con otro proyecto diferente, en buena compañía, para evitar darle mucha importancia, al final a todo el mundo le rechazan trabajos. Yo estaba satisfecha con mi trabajo y si no había una crítica coherente y sólida a la que agrarrarse para mejorar, no merecía la pena darle más vueltas).
Al día siguiente, que sí, que sí que nos quedamos con el gorila, ve pensando qué hacer para el banner y me vectorizas el gorila que es lo que vamos a utilizar y a mi me queda mal… Después de haber invertido un buen número de horas, ya que se iba a utilizar lo vectoricé y puesto que las decisiones, desde mi punto punto de vista, variaban entre extremos opuestos en cuestión de horas, decidí dar por zanjado el proyecto y seguir con otros trabajos.
Ya no sentía subidón porque usaran mi trabajo. Sí, me alegraba y me hacía ilusión que mis ilustraciones formaran parte de un proyecto al otro lado del Atlántico, y que gustaran, pero no quiero que la valoración de mi trabajo cambie con tanta rapidez, sin una justificación que respalde, con un mínimo de coherencia, un rechazo o una aprobación. Sé que es un símil que se pone muchas veces, pero no me imagino yo que llame al pintor a ver quiero que me pinte la casa, uy hoy me encanta, mañana no, pasado me quedo sólo con esta pared… el resto seguro que lo puedes reutilizar para algo, ahora ….
Pasados unos días envié un mensaje, para saber qué tal había ido todo y si necesitaba ayuda con alguna parte del diseño …Silencio….
Pasaron los días, más de una semana y a estas alturas, yo suponía cerrado el trabajo, con mi gorila como portada, incluso había recibido una prueba, supuestamente definitiva de la portada.
Perfecto, fin del proyecto, aprender de las dificultades a otras cosas, que mi cabeza no puede parar y las horas del día se me quedan escasas.
Pasaron dos semanas y media, y continuaba…
…el silencio….
… hace unos días, por azar me encuentro en Facebook que esta persona invita en su muro a dar «like» en la portada del segundo disco de LPR. Mis ojos como platos al ver, que no había ni rastro del gorila ni nada que se le parezca… ni remotamente… no entendía nada. Considero que como persona merecía una explicación, no ha llegado.
Siento dolor, por el trato recibido, yo no puedo hacer mucho más que mostrar mi trabajo y compartir la experiencia, porque creo que cuando trabajas con personas, qué menos que decir no ha encajado. Mi trabajo no tiene que gustar a todo el mundo, pero si yo trabajo, hago un esfuerzo y te hago un favor, espero recibir a cambio al menos noticias, no enterarme de casualidad y de manera completamente casual y anónima con que se han descartado las ilustraciones supuestamente después de tener la portada definitiva… sólo pedía palabras…
Como nada es perfectamente malo ni bueno, sé que he aprendido mucho con todo esto, y estos son mis consejos:
- Necesitas tener un breif claro desde el principio.
- Necesitas saber cuáles serán los límites del proyecto desde el principio.
- Hacer un trabajo que te guste es un buen clavo al que agarrarse cuando te llevas estas decepciones.
- Ser pagado por tu trabajo de manera justa, es una manera muy efetiva de que éste sea valorarlo.
- Soplar las raspaduras de tus rodillas, levantar la cabeza y embarcarte en nuevos proyectos… Trabajar en cosas diferentes es una de las mejores curas para las heridas del camino.
- Salir de tu zona de confort, merece la pena, aunque el proyecto no llegue al puerto que te gustaría, embarcarse enriquece mucho, y eso a la larga forma parte de tu experiencia y eso siempre suma.

Gracias por haber llegado hasta aquí. Me encataría por favor que compartas tu experiencia, seguro que no soy la primera ni la última en enfrentarme a estas cosas. ¿Qué te ha pasado a tí? ¿Cómo es tu historia? ¿Cuáles son tus recomendaciones?
pd: muchos trabajos se quedan en proyecto de y algunos acaban en buenas manos
pd2: hoy comienza The InkTober Initiative de Mr Jake Parker, así que durante este mes las cosas por aquí serán monotemáticas 😉
Mudarse, una noria emocional
La cosa no se queda en las cajas, en sacar todas las cosas y encontrarles su lugar, o decidir que ya han cumplido, con creces, su servicio y ya no seguirán contigo. Una mudanza agota física, psicológica y emocionalmente (y parece que no soy la única a la que le pasa esto).
En todo este proceso me he sentido y siento en una noria, a veces todo lo ves al revés otras, sólo ves las cajas, y en todo este viaje has crecido, has cambiado y es emocionante pensar en el viaje.
Descanso por mudanza (editado)
2015 ha sido un año diferente, algo así …
… los próximos días los pasaré saliendo de este estado.
Edito: Vuelvo el 1 de septiembre en cuanto recupere internet y las cajas dejen de atacarme , dispuesta a disfrutar mucho ¿me acompañas?
pd: Entre tanto cambio he participado en el drawoutside challenge.
Carolina Marín
Este fin de semana esta Onubense ha hecho historia. Hace un año se coronó campeona del mundo, y desde entonces he seguido su pista vía twitter, de un año muy duro, por eso el domingo me hizo ilusión saber que lo había vuelto a conseguir.
Todo un ejemplo de sueños, lealtades, conviciciones, trabajo y esfuerzo.
¡Enhorabuena, campeona!
pd: somos más capaces de creemos planes para comernos un elefante y a veces el esfuerzo toma forma de recompensa así
Susurradora de nudistas
Soy susurradora de nudistas. Hace unos meses, una mañana desde su página de facebook Ilustrando Dudas, proponía un juego en el que había dos listas en las que cruzando día y mes de nacimiento salía una «profesión» y pedían sumarse ilustrandola.
Hice boceto y se quedó olvidado entre las páginas de mi bitácora, pero con estos calores creo que merece la pena rescatarla.
¿Alguién más se animó a hacerlo? ¿qué profesión loca te gustaría tener?
pd: otros de mis retos de ilustrando dudas aquí.
Amnesia y planes de futuro
Si tomas tus decisiones basándote únicamente en el presente, es muy difícil, por no decir imposible, llegar al destino que quieres.
Vivir únicamente el presente sin pararte a asimilar lo aprendido, lo vivido, hace fácil tropezar con las mismas piedras una y otra vez.
La parte del aprendizaje más importante consiste en recordar…
pd: a vecces me siento princesa amnesia
Nuevo bitácora
Me confieso fan del papel. Y siento debilidad por el de las libretas moleskine, para mí que me encanta el grafito; con este papel, el lápiz tiene un idilio. Ningún otro papel que haya probado hasta ahora me da un resultado igual. El problema para una devoradora de celulosa como yo, es su precio; por eso, desde que consumo papel a esta velocidad, he tenido que idear alternativas.
De las últimas que he probado, la que mejor resultado calidad/precio me había dado fue las de la colección que sacó Ikea para la vuelta al cole el verano pasado. Yo ya las pillé en las últimas existencias, y cuando se me terminó, volví y como habían repuesto compré una, con la seguridad de que era como la que había probado, y no. Han bajado la calidad, el papel no es igual y se me «deslomó» en una semana. Ante la urgencia de conseguir otra que estuviera a la altura, y tras la experiencia con el papel de rollo continuo en el taller de tipografía y haber sugerido usarlo para una actividad que estamos preparando en el Club del Cuaderno. Fui y me compré un rollo, y decidí fabricarme un bitácora de tamaño folio que abierto queda como un A3 (el A5 se me estaba quedando pequeño).
En mi caso que no tengo una guillotina enorme, manejarlo yo sola es complicado, y me enfurece a veces, así que necesité la ayuda de J para cortar los pliegos. Una vez cortados plegué para formar cuadernillos y como era para uso personal reutilicé cartones de las cajas de briks de leche y las forré con las bolsas que guardé de una compra en el National Geograpic, para las tapas. Cosí y esperé con ansia estrenarlo.
No confiaba mucho en que el papel diera buenos resultados y sí, he hecho una prueba con los materiales que más utilizo y me gusta. Alguno no funciona del todo bien pero la mayoría, especialmente la tinta, el grafito, los rotuladores y los lápices acuarelables van muy bien (y el café también :P). Aún no he probado con las acuarelas. Otro punto muy favorable es que ha quedado ligero, pesa menos que tenía antes y es más del doble de formato :))
Estoy súper contenta y espero que ikea no cambie de características del papel continuo que me hace tan feliz.
¿Me recomiendas cuadernos? ¿Cuáles son tus favoritos y por qué?
pd: a veces hago cuadernos personalizados, ¿quieres uno? click aquí


















