No sé si es el calor, pero algunos días acabo tan agotada que sólo pienso en descansar (además de que creo que tengo que parar). En esos casos cualquier superficie es buena
y tú ¿cómo llevas la semana?
Estaba trabajando en mi pfc (proyecto final), con estos calores madrileños de verano, el agua es combustible indispensable. Y ocurrió, acabé dando un codazo al vaso sobre las correcciones a mano, y ese estado de hipersensibilidad aguda que es producir y entregar un pfc para una arquitecta, aquello se convirtió en un pequeño drama.
Supe que no podía volver a ocurrir y pedí ayuda a google, y así es como descubrí Café Té Arte. Llegué al la tienda. Félix me aconsejó y ayudó a elegir el que más se adaptaba a mis necesidades: el vaso Morgan.
Un vaso hermético del que, aunque tiene imitadores (si me dieran un euro por cada vez que me han dicho eso de «a mí me ha costado mucho menos, pero se fuga ¿no?) el Morgan no pierde ni gota y a mi además me gusta su diseño, y su color. En verano lleno de agua fresquita y una rodajita de limón es lo mejor para combatir estos intensos calores y además está riquísimo mmmmm 🙂
Después de tantas cosas compartidas juntos, mi Morgan hace unas semanas decidió saltar de mi mochila y por el sonido que hizo al estamparse contra el suelo supe de inmediato que no pintaba bien, y fue así, se rompió la tapa y ahora sí se fuga. Entré de nuevo en la web de Café Té Arte y no había rastro, les pregunté en su cuenta de twitter, y me contestaron que no lo tenían en ese momento, en un par de días se preocuparon de buscar en almacén, reponer y avisarme de su disponibilidad, y es que da gusto cuando te tratan así, cuando fuimos a recogerlo Félix compartió con nosotros truquillos para elaborar té frío. Ya que estábamos en la tienda (J también está encantado con el Morgan) nos trajimos un té verde de cereza japonesa para probar (la calidad del té es casi tan buena como la calidez humana con la que mima a los clientes Félix)
Vuelvo a tener Morgan y ahora sé gracias a Café Té Arte que se rompió por estar lleno de líquido.
Este mes (desde el 15 de julio hasta el 15 de agosto) estoy participando en el reto de Ilustrando dudas. Cada mañana en torno a las 10:30 h llega a mi bandeja de entrada un mini brief, con las instrucciones del día.
Día 3, se pide una ilustración para un tatuaje retro futurista.
Lo primero que me vino a la cabeza fue la estética steampunk.
Como el resultado no me terminaba de convencer, releí el brief. Me quedé con palabras como robot, astronauta, marcianos y planetas, cosas que no había tenido en cuenta.
Y llegó este astronauta con su nave espacial.
He querido hacer una simulación de cómo le los imagino. El primero en el brazo (la fotografía original es ésta).
Y es astronauta en el omoplato (la fotografía original es ésta).
Está siendo un reto mucho más personal de lo que imaginé. La propuesta de hoy ha hecho constatar la dificultad de producir diariamente las imágenes que se piden. Me está haciendo ver mis límites y lo mucho que me queda por aprender (quiero aprovechar este reto para crecer). Es divertido y me hace disfrutar mucho (si te quieres apuntar aunque ya haya comenzado estás a tiempo de apuntarte aquí)
No tengo ningún tatuaje, y no estoy muy familiarizada con esta técnica, así que espero no haber metido la pata en condicionantes técnicos (la primera en la frente, y eso que lo advertía el brief) a la hora de hacer la segunda simulación la luna, a sangre en un tatuaje no funciona, así que lo he tenido que solucionar y, al verlos sobre la piel, me gustan ambos. Me están entrando ganas de un tatuaje.
¿Tienes algún tatuaje? ¿te harías alguno de éstos? ¿qué te tatuarías?
Ésta es la contraportada de uno de mis últimos cuadernos, mis bitácoras, que cada día se han vuelto más imprescindibles para mi y que atesoro como registro y fuente de inspiración y producción.
La ilustración comenzó por una esquinita de la contraportada del bitácora en cuestión (era de estos de propaganda que me habían regalado bastante sosete). Poco a poco fue creciendo y sin darme cuenta, casi como un juego, el horror vacui se apoderó de la totalidad. El resultado final me gusta mucho. A ti ¿qué te parece? ¿personalizas tus cuadernos? ¿eres sibarita o te da igual el tipo de cuaderno?
Se coló por las rendijas de mi imaginación, ¿qué pasaría si tuviéramos la nariz en la parte superior de la cabeza? ¿Y si nos lleváramos la comida a la boca por encima de nuestros ojos? …
… si todos somos diferentes ¿por qué nos tratamos como monstruos? Es difícil asumir nuestras diferencias, ya que eso nos da una percepción de la realidad única. Es difícil, pero el esfuerzo merece la pena.
pd: otras maneras de mirar planes aquí y aquí
Conocí a Ignatius Reilly gracias a J y a un regalo sorpresa, porque si, de esos que ilusionan. Con una de las más hermosas dedicatorias que conservo en un libro, y la sonrisa que se me dibuja al leerla con la distancia que da el transcurso de los nueve años que han transcurrido desde entonces. Gracias J por el regalo, material e inmaterial de acercarme esta obra que tanto nos gusta, y contarme la triste historia que acompaña a John Kennedy Toole tras el rechazo de la publicación de esta historia.
El otro día (después de la Jornada de Visual thinking) en Matadero vi un cartel con esta imagen (de Juliá Sarda)

Si tú también has leído La conjura de los necios, hubieras sabido con certeza que se trataba del inconfundible Ignatius. Una ilustración de la fantástica Júlia Sardà.
Esta tarde pinta bien en la casa del lector. ¿te animas a unirte al homenaje? El programa aquí
¿No has leído La conjura de los necios? Te la recomiendo, el Pulitzer de 1981, la avala. Y aún no he conocido a nadie que la haya leído y no le haya gustado ¿eres fan de Ignatius, o a ti no te gustó? Me encanta que me lo cuentes 🙂
pd: palabras que enriquecen. Libros para no perderse aquí y aquí
Una obra que me sedujo por la calidad de sus ilustraciones al pasar por la sección de cómic en la biblioteca publica. Tras una espera que se me antojó interminable, superado el mes de préstamo y por devolución tardía…
Llegó a mis manos Solanin de Inio Asano.
Si lo que llamó mi atención fueron sus ilustraciones, la historia me ha gustado mucho.
«Siempre ha sido así de impulsiva. Simple, si lo quieres decir así».
«Ahora es vuestro turno; Debéis tomar las riendas y ver qué pasa. De joven uno tiende a pensar que sólo hay una forma de conseguir la felicidad, y que esta forma implica superar grandes obstáculos. Pero en realidad es mucho más simple.»
«Por ahora ponte a escribir canciones y a cantarlas una tras otra. La práctica y la repetición son esenciales en cualquier cosa que hagas. No te pongas a buscar excusas ni a justificarte. Darle demasiadas vueltas hace que… ….que al final (no las) acabes (…)» «Tú procura hacer lo que puedas» (…)
«¿Y si al final resulta que es todo en vano? ¿Qué hago?
Seguir haciendo música.»«Cuando uno está preocupado no avanza aparte de que preocuarse no conduce a ninguna respuesta, por muchas vueltas que le des.»
«Si dudas porque lo que realmente quieres parece un sueño inalcanzable… …Es mucho mejor arrepentirte de ello tras haberlo intentado. ¿no te parece?»
«Si dejé mi trabajo no fue tanto porque no me llenara… …sino porque no podía soportar la fatiga y el desgaste que me provocaba«
[Cumbre personal 8230801]
«Bueno…
Entonces ¿qué? ¿Cuál es la decisión?»
¿Lo hacemos o no lo hacemos?
Al menos esto dejémoslo claro.
Tengo la manía de querer llegar a la conclusión antes de ponerme manos a la obra con las cosas.
¡¡Imposible saberlo si no lo intentamos!! (…)
A ver todo esto ha surgido porque nos hemos dejado llevar por lo que ha dicho Meiko (…).
Poco a poco, poco a poco, poco a poco…».«(…) este instante se sostiene sombre el hecho de que hemos dado la espalda a varias realidades y de que a partir de ahora no podremos desaprovechar ninguna oportunidad, por insignificante que parezca.
(…) debe ser el punto de inflexión: desde una rutina en la que consumimos nuestra limitada vida hacia otra en la que lo que hacemos es construirla.««El que alumbran los focos no es el único campo de batalla que hay en la vida. Algún día lo comprenderás.»
«Todos crecemos queramos o no. Aceptarlo sin más o resistirse a la evidencia hasta el final… He aquí quizá la encrucijada personal de cada uno.«
Me encanta, al terminar un libro, especialmente si éste me ha gustado mucho, cerrarlo y sonréir al ver que la portada desvela en cierta manera toda la historia que se narra en el interior, pero que queda oculta hasta que conoces la historia. Me parece dificilísimo de conseguir.
La sobrecubierta de la edición de Solanin de Norma editorial lo consigue.
Si quieres ver cómo Inio Asano dibuja, entinta (a plumilla!), y limpia en photoshop aquí, es un poco largo ((puedes ver el resumen aquí)
pd: otros libros que he leído y me han gustado mucho aquí y aquí
No tengo el placer de conocer a Martín Berasategui, en persona. Es uno de esos cocineros que he conocido mejor gracias al programa de concina Master Chef España, y en esta edición se ha hecho muy famoso su «garrote» haciendo referencia a una filosofía de vida, en la que sacar músculo y levantarse dispuesto a pegarle un buen muerdo a la vida, y si es al revés, pues con «garrote» trabajar por tus sueños, por ser feliz y, en definitiva, por vivir y no dejarse llevar sin disfrutar.
Positivo en sus valoraciones y reforzando con sus consejos, de su paso por el programa 11, quedó en mi memoria la frase de la ilustración.
La imagino colgada en mi escritorio, y sonrerír al verla y sentirme orgullosa de estar ahí, trabajando por ser yo.
El martes fue el fin de fiesta de esta edicion de Master Chef España. Duelo de archienemigos, aunque ya al final por algunos detalles de ambos dudo mucho de la orquesta que es montar las imágenes para armar una trama que enganche al público. En esta ocasión J estaba a unos cientos de km de mi sofá, compartimos gracias a las nuevas tecnologías.
Me gustaron mucho los platos que presentó Carlos, el ganador:
Aunque de esta edición no tenía ningún favorito, me alegra mucho que haya ganado él y con valoraciones tan buenas. Ojalá le vaya muy bien 🙂
¿Viste la final? ¿qué te pareció?
pd: me gusta Master chef
Conocí el Design Thinking en el blog de Itzíar (la conocí en el taller de tipografía) y la curiosidad me quedó rondando la cabeza.
Hace unas semanas el blog de i con i anunciaba la jornada de Visual Thinking en el auditorio de la Casa del Lector en Matadero Madrid. Muchísimas gracias a todos ello y a visualizamos que fueron los organizadores del evento.
Un evento cuidado con mimo en los detalles, y eso se agradece.
El antes: a una semana del evento nos enviaron un completo e-mail con los datos más importantes a tener en cuenta.
Al llegar nos proporcionaron un mapa con bibliografía básica. Mientras tomábamos asiento y esperábamos al comienzo se proyectaba esta interesante ted talk
El auditorio es un espacio abobedado que permite mantener luz y pantalla de proyección, lo cual ayuda a la toma de notas y que la gente permanezca atenta. Un pero el suelo de aluminio que unido a la forma del interior hacía que cada objeto que caía al suelo resonara con fuerza. Por lo demás un espacio muy agradable.
Llegada la hora, Rafa Vivas, nos dio la bienvenida, y para romper el hielo y que no nos quedara ninguna duda acerca de qué es esto del Visual Thinking dejó que esta pareja de peques nos lo explicara con inocente claridad.
[vimeo 88140002 w=500 h=281]
El programa prometía y a mí no me defraudó :))
Después de la experiencia tengo muchas ganas de seguir investigando, aprendiendo, y poniendo en práctica, esto del visual thinking, que me parece una manera fantástica de aunar los conocimientos adquiridos como arquitecta y desarrollar el dibujo que tan feliz me hace (y me ha ayudado a entender un poquito más por qué necesito pensar con las manos). En el café pude hablar con Inma, creadora de humanar-t un auténtico placer, y también conocía a Elena Urízar que hace cosas tan fantásticas como esta y me dio sus consejos. Gracias!!
Espero que te hayas podido hacer una idea de lo que se coció allí, si quieres más aquí. Y sobre todo que te animes a dibujar, sin juzgarte, permitiéndote pensar con la otra mitad de tu cerebro, ¿te animas con el visual thinking?
pd: piensa diferente y otras iniciativas que te harán pensar diferente
Un día comentando agobiada, como pollo sin cabeza: «No hago nada, no me cunden nada los días«, alguien me propuso hacer una lista de todas las cosas que hacía a lo largo del día. Y funcionó. Me sentí menos agobiada, y fui consciente de la cantidad de cosas que hacía, y habían pasado invisibles a mis ojos, pero que pesaban en forma de cansancio en mi cuerpo.
Sigo utilizando ese método, cuando mi cerebro se rebela, y cree que no hace nada. Lo he ido mejorando para también saber en dónde y qué se me escapa el tiempo.
Hace unos días me encontré pensando de manera pesimista y triste. Y creeme no me siento identificada para nada con esa visión de lo que me rodea. En parte me sentía alienada, y empezaba a no reconocerme en ese Yo.
Decidí utilizar este método y empezar a registrar esas pequeñas cosas que me hacen sonreír. Y ha funcionado una vez más, además de ser la excusa perfecta para coger más el boli y dibujar (que esto también me hace más feliz).
¿Y a ti qué cosas bonitas te han pasado hoy? ¿te animas a registrar la felicidad de los pequeños detalles? Me encantaría que lo compartieras conmigo.